El cambio climático es una grave consecuencia para el planeta derivada de la actividad humana. Es por ello que, cada vez se tratan de adoptar más medidas amigables para el medio ambiente. Este hecho, abarca también el sector de las criptomonedas ecológicas.
A continuación, en este artículo, te explicaremos de qué tratan las criptomonedas ecológicas y qué las puede hacer parte de la economía verde.
¿Qué son las criptomonedas ecológicas?
Las criptomonedas ecológicas pueden suponer una opción viable para aquellas empresas o particulares que quieran contribuir a disminuir los estragos del cambio climático.
La minería de criptomonedas es un proceso que inevitablemente conlleva un elevado consumo eléctrico, esto se debe a las acciones informáticas que se requieren para poder llevarlo a cabo. Tal es el caso de Bitcoin, una de las criptomonedas más populares.
Estudios afirman que, el negocio de Bitcoin conlleva aproximadamente un consumo eléctrico anual de más de 198 teravatios/hora (TWh). Lo que se puede traducir en términos de impacto ambiental como casi 95 millones de toneladas de CO2 anual.
Esta es una realidad de la que muchos están haciendo consciencia, como es el caso del famoso empresario Elon Musk, quién desde el año 2021, anunció que Tesla no aceptaría más pagos con la criptomoneda.
El objetivo de disminuir la huella de carbón, es la razón principal de la creación de alternativas como las criptomonedas ecológicas, las cuales suponen un bajo impacto ambiental.
De hecho, la sostenibilidad cada día cobra más fuerza en el mundo de las criptomonedas, específicamente en el blockchain. La búsqueda de una forma de minar criptomonedas que sea más respetuosa con el medio ambiente es un criterio fundamental para la expansión de monedas virtuales que se basen en “cadena de bloques”.
En este sentido, la forma en que se realiza el proceso de minería, es lo que las criptomonedas ecológicas quieren reconsiderar, precisamente para tratar de disminuir al máximo el desmedido consumo eléctrico que se requiere.
Puntos claves para que una criptomoneda sea ecológica
Las criptomonedas emergentes tienen en claro el objetivo de ser menos dañinas para el medio ambiente. Para ello, han optado por utilizar nuevos mecanismos en la tecnología blockchain. Estas nuevas medidas para realizar la minería, pueden aplicarse también a criptomonedas ya existentes.
La industria de las criptomonedas es consciente de la importancia que tiene poder ofrecer opciones sustentables. Además, en algunos casos también se ha visto la presión de ciertos entes u organizaciones en torno al tema ecológico.
Una de las acciones principales es utilizar el mecanismo de consenso Proof-of-Stake (PoS) o Prueba de Participación. De esta manera, se puede optimizar la energía que se debe consumir.
Otra medida importante y una de la más lógicas es la transición al uso de energías renovables, hecho que es esencial para disminuir las huellas de carbono generadas.
Entre las criptomonedas ecológicas más destacadas actualmente están: Chia (XCH), Cardado (ADA), Nano (NANO), Stellar Lumens (XLM) y Algorand (ALGO).


